Cronica - BEPS

Ana Lucía y el arte de envejecer con independencia:

El viento se cuela suavemente entre las matas y flores que Ana Lucía ha cuidado durante años en su pequeña casa de Chía. La calle frente a su hogar no está pavimentada, pero el camino se llena de vida gracias al jardín que ella misma ha cultivado, con dedicación y amor. Al entrar, a la izquierda, se encuentra su pequeño taller, un espacio de apenas dos metros cuadrados que es un caos ordenado: madejas de lana de todos los colores, sacos, gorros para bebés, chalecos, muñequitos tejidos y flores, todos en espera de manos que los valoren. Allí, entre hilos y recuerdos, Ana Lucía pasa la mayor parte de su día, inmersa en su pasión, mientras el suave aroma a lana y flores se mezcla con la luz natural que entra por las ventanas.



Su vida laboral no fue fácil. Con los años, la llevó a fábricas y hangares, espacios mayoritariamente masculinos, donde demostró su habilidad y fuerza como mecánica y trabajadora. Pero la maternidad, un accidente durante el embarazo y la falta de oportunidades laborales la hicieron regresar a su verdadero refugio: la artesanía. Con su hija recién nacida, volvió a demostrarse a sí misma que tejer y bordar no era solo un oficio, era medicina para el alma, movimiento para las manos y un puente que le permitió continuar siendo útil y activa.
Durante décadas, Ana Lucía trabajó como artesana independiente. Sus manos crearon ropa para bebés, sacos, gorros y cobijitas; bordados delicados y muñecos tejidos. Sin embargo, el trabajo artesanal no siempre fue valorado ni apoyado. Sin ayuda gubernamental o institucional, la independencia económica era un reto constante. Fue
entonces cuando conoció el programa de Beneficios Económicos de Colpensiones- BEPS, en una reunión en la Casa de la Cultura. Allí le explicaron que podía acceder a este mecanismo de ahorro y protección social.
Ahorrar no fue tarea sencilla para Ana Lucía, sobre todo cuando los ingresos eran limitados y el valor de cada peso debía distribuirse cuidadosamente entre sus obligaciones inmediatas y su compromiso con su vejez. Sin embargo, entendió que cada ahorro era una inversión en su independencia y en su futuro. Gracias a esa disciplina y constancia con el ahorro en BEPS, transformando su hábito de guardar un poco cada mes en seguridad económica y tranquilidad en el futuro. Cada aporte, por mínimo que pareciera, se convirtió en un paso firme hacia la autonomía y la posibilidad de planificar su vida con confianza.


El impacto del programa se refleja en su rutina diaria. Ana Lucía se levanta, desayuna, organiza la casa y se sienta en su taller a tejer, rodeada de sus obras y materiales. Cada día es corto, reconoce, pero lleno de propósito. Tejer le da movimiento a sus manos, calma a su mente y sentido a sus días. “El tejido siempre me hace cosquillas en las manos, y eso me mantiene viva”, comenta sonriendo, mientras muestra sacos, gorros y ruanas que ha creado para su hija y su nieta.
BEPS también ha transformado su relación con la vejez. Antes, imaginaba el futuro con incertidumbre, temiendo depender de otros o quedarse sin recursos. Hoy, gracias al programa, siente seguridad y confianza. “Nunca es tarde para pensar en el futuro”, asegura. “Ahorro aunque sea poquito, y sé que ese dinero, más el 20% que el Estado
aporta, me dará tranquilidad cuando lo necesite”. El aporte adicional del Estado convierte el ahorro en un incentivo tangible, haciendo que cada peso invertido valga más y reforzando el mensaje de que la protección social es un derecho, no un privilegio.
Además de la estabilidad económica, BEPS le ha dado a Ana Lucía un motivo para seguir creando. Cada gorro, saco o chaleco que hace ahora tiene un valor doble: el artístico y el que le permite sostener su vida con independencia. La artesanía, que alguna vez fue solo un refugio, se ha convertido en un símbolo de resiliencia, creatividad y planificación. “Es importante que los artesanos sepan que BEPS les sirve, aunque parezca poco, todo suma y da seguridad”, afirma, invitando a otros a inscribirse y a planear su vejez con responsabilidad.

Fecha de publicación 08/10/2025
Última modificación 21/01/2026